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¿Cómo vivir un verano saludable?
El verano es una época que, aunque sea tiempo de vacaciones, y del disfrute de actividades al aire libre, no hay que descuidar el cuerpo.

En este período del año la temperatura ambiental crece notablemente y puede provocar diferentes situaciones a las que el organismo deberá hacer frente. Los lactantes, los niños menores de cuatro años y las personas mayores son los más vulnerables a los efectos del verano y del calor. Por ello es importante que cada persona cuide integralmente su salud y la de su familia, mediante una rutina que le permita conservar un equilibrio adecuado.


¿Qué medidas se deben tener para cuidarse del sol?

El sol es una fuente de salud que acompaña las actividades cotidianas que las personas y los niños realizan diariamente. Sin embargo, la exposición excesiva puede provocar efectos negativos a corto plazo (quemaduras, irritaciones, alergias) y más preocupantes a largo plazo (lesiones oculares, problemas dermatológicos, envejecimiento prematuro de la piel y cáncer cutáneo).
Por ello es importante asumir algunas precauciones como:


Una de las afecciones más comunes que se produce en niños y adolescentes durante el verano es la insolación.

¿Cómo se produce la insolación?

La insolación es un problema relacionado con la termorregulación del cuerpo que se produce debido a una exposición excesiva a los rayos ultravioletas del sol.


Naturalmente el organismo produce gran cantidad de calor interno que es eliminado a través de la transpiración. Sin embargo, una exposición prolongada y extremada al sol, puede hacer fallar este enfriamiento natural del cuerpo permitiendo que el calor se acumule hasta niveles peligrosos. Algunos síntomas de la insolación son: dolor de cabeza, sensación de agotamiento, sensación de sed, calambres musculares, mareos, nauseas, vómitos y sudoración abundante.



Es aconsejable que sea visto por un médico para vigilar su evolución

El verano y la necesidad de hidratarse

La hidratación es uno de los cuidados más importantes que no debe faltar principalmente en las épocas de mucho calor. En el caso de los lactantes, niños y ancianos, el cuidado debe de ser mayor ya que se encuentran más propensos a padecer grados de deshidratación.


¿Qué es la deshidratación?

Es la pérdida excesiva de agua de los tejidos corporales, que puede producirse por deficiente consumo de líquido, sudoración excesiva, prolongada exposición al sol, situaciones que provocan que el organismo pierda sales y minerales esenciales, tales como el sodio y el potasio, necesarios para realizar sus funciones de manera normal.


Síntomas:

  • Boca pegajosa o reseca.
  • Disminución o ausencia de producción de orina; la orina concentrada aparece de color amarillo oscuro.
  • Ausencia de producción de lágrimas.
  • Ojos hundidos.
  • Fontanelas (puntos blandos en la parte superior de la cabeza), bastantes hundidas en el bebé.
  • Estado letárgico o comatoso (con deshidratación severa).

  • ¿Por qué los niños son más susceptibles al calor?

    Los lactantes son quienes frente a las elevadas temperaturas del ambiente se encuentran en permanente riesgo de deshidratación. Esto es porque el porcentaje de agua en su cuerpo es mayor al de las personas adultas y su equilibrio aún más débil.


    ¿Cómo saber si su bebe se encuentra deshidratado?

  • Presenta la piel seca, pálida, algo grisácea, y los ojos están hundidos y la boca reseca.
  • Orina menos de lo habitual.
  • Está menos activo de lo habitual.

  • ¿Cómo evitar la deshidratación en los lactantes?

  • Aumentar el número de tomas de leche materna ya que esta contiene el agua, las sales y los nutrientes necesarios para combatir la deshidratación.
  • Si le proporciona leche de fórmula, cuide bien la proporción leche en polvo-agua. reforzar con agua mineral entre tomas.
  • No exponerlo al sol entre las 10 y las 17 hs.
  • Vístalo con ropa liviana y de colores claros.
  • No someterlo a cambios bruscos de temperatura ni le de líquidos fríos.
  • Mantener su piel hidratada con cremas para protegerlo de los rayos solares y de la humedad.

  • ¿Qué ocurre con las personas mayores en épocas de mucho calor?

    Entre las personas mayores no se presta suficiente atención a la hidratación ni a condiciones ambientales, ya que se desconoce que al envejecer nuestro sentido de la sed o de la temperatura, no se estimulan con la misma facilidad que cuando se es joven: Las personas mayores no suelen sentir sed hasta que padezcan ciertos niveles de deshidratación, pues con la edad se dan cambios en la estructura de la piel que hacen mas difícil la percepción de las alteraciones del clima.


    Factores que dificultan el control de la temperatura corporal





    Los agotamientos por el calor en los ancianos no se deben solo a la exposición directa del sol o al incremento de temperatura, sino que también dependen de la ventilación y la humedad dado que estos factores evitan la evaporación del sudor, que es el fenómeno que en si permite al organismo disminuir su temperatura.



    ¿Qué alimentación es recomendable en el verano?

    La recomendación es realizar una correcta selección de alimentos, prefiriendo aquellos que se puedan consumir crudos y fríos, y que no aporten gran cantidad de calorías. La naturaleza es sabia y por eso en esta época nos brinda una amplia variedad de frutas y verduras, que son grandes aliadas al momento de reponer las pérdidas por sudor.


    En consecuencia se recomienda el consumo de:



    Así mismo se recomienda evitar el consumo de:



    Conservación de los alimentos

    Una de las problemáticas más frecuentes que se observan durante el verano, es el aumento de la incidencia de las enfermedades transmitidas por la inadecuada conservación de los alimentos, cuyos síntomas principales son las gastroenteritis (dolor abdominal, vómitos y diarrea, que puede provocar deshidratación y fiebre), siendo los niños y ancianos las poblaciones más susceptibles.


    Generalmente los factores causantes de estas intoxicaciones son el consumo de agua no potabilizada, alimentos mal lavados, un mal cuidado de la cadena de frío de los alimentos fríos e inadecuada conservación de los alimentos calientes.

    Es por eso que se recomienda:

    Ante cualquier síntoma consulte con su médico de confianza

    ¿Qué es la Diarrea?

    La diarrea, es una de las enfermedades más frecuentes durante los meses de verano, llegando en algunas ocasiones a la deshidratación; es por esto que es indispensable tomar ciertas medidas para prevenirla.


    Síntomas

    Los síntomas que deben alertarnos y que se deben valorar con cuidado son la existencia de fiebre alta, signos de deshidratación más o menos importantes, diarrea asociada a vómitos o prolongada, presencia de sangre, moco o pus en las heces, pérdida de peso aguda, alteración en las pruebas analíticas de laboratorio y sobre todo como ya se ha dicho, cuando estos síntomas aparecen en las edades extremas de la vida o en personas con enfermedades graves.

     

    Hábitos de Higiene

    En el caso de la aplicación de repelentes, tener en cuenta la importancia de:



    En lactantes es importante, ante la presencia de diarrea no suspender la lactancia materna. En niños más grandes ofrecer frecuentemente líquidos y no diluir la leche con agua, salvo indicación médica.


    Promover la lactancia materna, es una medida clave para el tratamiento de la diarrea